Historia del café

El árbol del café procede del norte de Etiopía (antes llamada Abisinia), en el oriente de África. El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kaffa, en Etiopía, pero la cuestión no está resuelta completamente. Crece en los bosques altos del suroeste de Etiopía, de 1300 a 2000 metros de altitud. El cafeto es un arbusto de 10 a 12 metros que crece espontáneamente.

Una leyenda muy difundida sobre el origen del café es la de un pastor de Abisinia, llamado Kaldi, que observó el efecto tonificante que unos pequeños frutos rojos de unos arbustos habían tenido sobre las cabras que lo habían consumido, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías. Kaldi llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio, donde los monjes probaron el brebaje preparado a base de los frutos, para evitar quedarse dormidos en los oficios nocturnos.

Otra teoría atribuye a los ancestros de los Oromo ser los primeros en reconocer el efecto energizante del café: habrían mezclado con grasa sus granos molidos y formado bolitas para usarlas como raciones en expediciones guerreras. Aunque la distribución de los cafetos en África sugiere que la planta crecía en forma silvestre o en cultivos a lo largo del continente desde la Antigüedad, no hay pruebas directas que permitan ubicar estos primeros cultivos ni saber qué tribus lo usaban como estimulante.  Los datos arqueológicos disponibles hoy en día no permiten afirmar si el uso o conocimiento del café es de antes del siglo XV: el proceso de elaboración de la bebida, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas del cafeto, poco atractivas inicialmente.

La primera fuente que hace clara mención al uso del café fue escrita por Abd Al-Qadir al-Jaziri. Dicha primera referencia narra que el café habría sido llevado desde Etiopía a Yemen, a mediados del siglo XV aproximadamente, donde los Sufíes lo usaban para permanecer despiertos durante sus oraciones, y posteriormente se extendió a Arabia, donde se le llamó qahwa (قهوة), que significa «vigorizante»

Como se preparan los cafés más conocidos

Café Expreso

Hacer el café expreso perfecto es uno de los grandes placeres de los que podemos disfrutar en nuestra propia casa de forma fácil y rápida. Para los amantes de esta bebida excitante existen pocas cosas tan importantes como la técnica para crear un café perfecto. Los trucos para poder tener una taza de café que marcará un antes y un después permiten disfrutar al máximo del proceso de creación y de degustación, toma nota de cada uno de ellos.

Características del café expreso

El café expreso tiene una serie de características que lo convierten en el rey de este tipo de bebidas. Conocerlas nos permitirá crear la bebida perfecta.

Un tostado oscuro es una de las cualidades que necesita un buen expreso. Cuanto más oscuro es el grano tostado de café más fuerte y potente es el café. Si hay algo que caracteriza esta bebida es la gran intensidad que posee.

El buen café se debe moler al momento. Con el grano tostado perfecto el siguiente paso será molerlo hasta conseguir el polvo perfecto. Un café fino permite seguir la presión de la cafetera y empujarlo hasta el filtro sin atascarlo, se crea entonces, la bebida perfecta.

La presión es uno de los ingredientes importantes. Para conseguir un expreso perfecto, la cafetera deberá tener una presión considerable. Si tenemos el café bien molido, el resultado será ejemplar con independencia del tipo de cafetera.

Cómo se hace un café perfecto

  1. Usaremos para crear el perfecto café expreso un agua de calidad. Dependiendo del lugar en el que vivamos con un agua del grifo con demasiada cal es preferible usar agua embotellada.
  2. La medida del café es importante. Los especialistas dicen que 7 gramos de café por tazaes la cantidad justa que deberíamos consumir. La cuchara dosificadora de algunas cafeteras nos ayudará a determinar la cantidad adecuada.

  1. Coloca el café en el filtro.Como hemos visto el café molido al momento es una de las mejores opciones. Cuanto más fino esté más fácil de conseguir un resultado perfecto. Pondremos la cantidad recomendable y la prensaremos.  Es importante que el filtro esté siempre en las mejores condiciones posibles, bien limpio.
  2. El agua caliente a 90º y una presión de unos 9 bares durante 25 segundosserán suficientes para crear la bebida perfecta. Se creará esa deliciosa crema superior que solo el mejor café nos ofrece. Poner o no azúcar es función de cada persona, los cafeteros de verdad optan por degustarlo sin nada

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